Viajar por Europa ya no será lo mismo. A partir de este mes, los países de la Unión Europea y del espacio Schengen comenzarán a implementar un nuevo sistema digital de control fronterizo que pondrá fin al uso de sellos físicos en los pasaportes.
Con esta medida, los tradicionales sellos de entrada y salida —un distintivo para millones de viajeros— serán reemplazados por el Sistema de Entrada y Salida (EES, por sus siglas en inglés), que almacenará electrónicamente la información de cada visitante.
El EES registrará de manera automática los datos personales, la fecha de llegada, el lugar de entrada y la duración de la estancia autorizada, utilizando tecnología biométrica como huellas dactilares y reconocimiento facial.
El objetivo es agilizar los procesos en aeropuertos y fronteras terrestres, además de reforzar la seguridad en la región.
Las autoridades europeas han señalado que este cambio beneficiará a los viajeros frecuentes, ya que reducirá tiempos de espera y permitirá un control más preciso de los flujos migratorios. Sin embargo, algunos críticos han expresado preocupaciones sobre la protección de datos y el uso de información biométrica.
La medida aplica para todos los ciudadanos de terceros países que necesiten visa o permiso de estancia para entrar a Europa. En el caso de turistas mexicanos, quienes pueden ingresar sin visa por hasta 90 días, sus entradas y salidas quedarán registradas de manera digital en este nuevo sistema.
Con esta modernización, la UE se despide de una tradición que durante décadas marcó la experiencia de viajar, pues muchos viajeros solían coleccionar los sellos en sus pasaportes como recuerdo de sus recorridos por el mundo.
En 2025, además del EES, se espera que comience a funcionar el sistema ETIAS, un permiso electrónico de viaje similar al ESTA en Estados Unidos, que será obligatorio para visitantes de países exentos de visa.
De esta manera, Europa da un paso definitivo hacia la digitalización de sus fronteras, dejando atrás los sellos como símbolo de entrada y salida.
